Este museo resguarda uno de los hallazgos arqueológicos más importantes de América: la historia de Juanita, la “Doncella del Ampato”, y de los rituales de la ceremonia de la capacocha.
Juanita fue descubierta de forma accidental en 1995, durante una expedición científica que no buscaba restos humanos. Un grupo de investigadores ascendía el nevado Ampato, motivado por la actividad eruptiva del volcán Sabancaya, con el objetivo de fotografiar y documentar el volcán.
Al llegar cerca del cráter, los investigadores identificaron lo que parecía una tumba inca. Al abrirla, la tumba estaba vacía: debido a los constantes terremotos y la actividad volcánica, el cuerpo había sido desplazado de su lugar original.
Finalmente, el cuerpo de Juanita fue hallado entre fardos funerarios, perfectamente conservado por el frío extremo. Su estado era tan excepcional que parecía dormida