Entre los antiguos caminos que comunicaban los valles de Arequipa con las poblaciones del sur andino, los arrieros fueron durante generaciones protagonistas del intercambio entre pueblos. Desde el valle de Majes transportaban productos de la región, entre ellos el aguardiente, recorriendo largas distancias acompañados de sus animales de carga.
De ese personaje viajero nace el Majeño, una danza que transforma la memoria del arriero en celebración. Su característica máscara de expresión alegre y nariz pronunciada acentúa el carácter festivo y teatral del personaje, mientras el sombrero, el saco, el pantalón de montar y las botas evocan la indumentaria asociada a aquellos hombres de camino.
Esta pieza captura precisamente ese instante de celebración. Con el cuerpo inclinado hacia atrás y la botella levantada hacia los labios, el personaje abandona por un momento la severidad del viaje y aparece alegre, desafiante y profundamente humano.